Todas las entradas hasta ahora han sido mas bién catastróficas.
Emergencias, terapias intensivas, resonancias con expectativas más o menos resueltas, pero... ¿cómo es mi día a día?
Más bién pesado, por ponerle un adjetivo que resuma la situación.
Me levanto entre 5 y 5:30 am para ayudar a Maripily con el desayuno de los muchachos y les preparo la merienda que comerán a media mañana, usualmente unos croissants con jamón, queso y mermelada, tostados a la plancha. Eso me hace dar bastantes vueltas en la cocina que me marean un poco, además de tener que andar con cuidado, no me quiero tropezar y/o caer. Tambien le preparo un croissant a ella para que desayune. Yo me tomo el protector gástrico y listo, mi desayuno es más tarde.
Terminado el poceso me voy a recostar un ratito hasta que ellos se van a sus actividades.
Ahora que estoy trabajando unos días antes de mis vacaciones, a las 6:00am comienzo a darme el baño.
Afortunadamente tengo el pelo cortado casi al rape, lo cual facilita bastante el aseo. Me lavo la cabeza teniendo cuidado de dar pocas o ninguna vuelta sobre mi mismo, para evitar mareos o desequilibrios.
Me aseo el cuerpo y, habiendo concluido, empiezo a secarme el torso, igualmente con cuidado.
Pongo la toalla sobre el excusado y me siento para secarme los muslos y las piernas. Me da miedo hacerlo de pie por si pierdo la verticalidad.
Pegarme una torta yo solo metido en el baño no me parece una perspectiva agradable, así que... seguro mató a confianza.
Una vez seco, vestirse. Ropa interior y shorts, puestos estando sentado y acomodados a su sitio al levantarme.
Tiempo estimado de estas simples tareas: 45 minutos.
Salgo del baño y me voy a la cama a recobrar el aliento. Pongo la televisión y veo algo de noticias mientras espero a Maripily.
Tomo algo de fuerzas y me voy a la cocina a desayunar, alrededor de las 7:00am.
Clasifico y alineo todas las pastillas según si tocan antes-durante-despues del desayuno y me preparo un café con leche; le pongo Korn Flakes más unas galletas María, y p'a dentro, acompañando a la química que me mantiene ¿andando?
Concluído el ritual alimenticio, a vestirse para la Oficina.
Pantalones con elástico por dos razones:
1. El engorde no me deja cerrar los pantalones de vestir que tenía. En este momento no tengo oficialmente pantalones.
2. Necesito poder "hacer del cuerpo", en sus dos versiones, con relativa facilidad
La ropa no es problema, pero ponerme los zapatos y amarrármelos, por alguna razón me agota.
Será la gordura que me molesta al momento de calzarme. El hecho es que cuando termino, necesito unos minutos recostado para recobrar el aliento.
El calzado es deportivo. Los otros puedo usarlos, pero son de cuero y no combinan muy bien con ropa deportiva.
Listo, vestido, comido y calzado; hora aproximada 8:15am.
Estoy ya cansado y voy a irme a trabajar ¿qué más me queda?
La parte más fastidiosa de todo esto es la impaciencia, ¿Cuánto va a durar ésto? ¿Estoy perdiendo la batalla con los esteroides?
Tengo que hacer ejercicio, ¿Caminar en el boulevard cerca de la casa? ¿Comprar una bicicleta estática? ¿Va a funcionar?
La pespectiva de una silla de ruedas me aterroriza.
Viene un momento de decisiones, y no son de las fáciles.
De todas formas estoy bajando las dosis de Dexametazona conforme a las instrucciones del Dr. Krivoy. A ver hasta dónde alcanza la reducción. Por esta semana voy a tomar 8mg en la mañana y 4mg en la noche y hasta ahora no he sentido presión ni dolor. Veremos, porque la semana que viene reduciremos más el esteroide.
Mi esperanza es que el proceso de disminución efectiva del tumor ya haya comenzado, que pueda seguir disminuyendo las dosis de esteroide y recomenzar a ganar fuerzas en mis músculos. Que empiece a revertirse el proceso, que el tumor comience a desaparecer; Pero para la próxima resonancia falta mes y medio... Y volvemos con la impaciencia.
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martes, 15 de junio de 2010
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