Tengan cuidado con las clínicas, cada nuevo descubrimiento trae nuevos especialistas y nuevas pruebas.
Ahora los doctores conforman grupos de especialidades, de forma que si alguno no está disponible, tienes un reemplazo a la mano.
Al día siguiente de mi último vómito, pasó una Dra. Fátima??? del grupo de gastroenterología y me ordenó un eco abdominal y una radiografía de tórax.
Resultado: Estreñimiento en grado superlativo; tenía los intestinos llenos y empaquetados.
Hubo otro descubrimiento: tengo piedras en la vesícula, y tuvo la cachaza de decirme que había que operar.
Afortunadamente para ella, cuando me preparaba a pintar un colúmbido de gran tamaño, me dijo que eso podía esperar.
Solución: Un enema.
Esa tarde-noche llegaron como 4 enfermeras con el kit de tortura.
Puerta del baño abierta, y el "pato" (llamémosle poceta de cama) debajo de mi trasero.
Era un kit de 1/2 litro, no sé que hubiera pasado si me ponen el de 1 litro.
Comenzo la tortura, digo el procedimiento, e inmediatamente me dí cuenta que al baño no llegaba.
Le pedí que terminara, y lo hizo pero, previa advertencia a las enfermeras tuve qu aflojar en el "pato".
Que alivio!! suena horrible pero lo llené hasta el borde.
Ahí sí, me fuí al baño a finalizar la labor y asearme.
Pobres chicas, con ese recipiente lleno de mierd$, literalmente, sobre la cama
Me acosté y comenzó la nueva etapa del Vía Crucis.
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lunes, 27 de septiembre de 2010
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